Necesito aprender a nadar mejor para jugar al waterpolo

Tengo 30 años, dentro de una semana cumplo 31 y voy a empezar mi “primera” temporada en el waterpolo, es decir, a finales del 2014 llegué por primera vez a una piscina para practicar waterpolo en el que fue para mi el entrenamiento más duro y el comienzo de esta historia waterpolistica.

Cuando empecé a entrenar, mis compañeros ya estaban jugando la Liga Madrileña y yo no tenía la experiencia para poder participar en ningún partido, pero ahora después de 9 meses entrenando todo lo que he podido, superando lesiones, viajando fuera de Madrid para ver competiciones e incluso asistiendo a campus de waterpolo, creo que estoy preparado para jugar con mi equipo en la Liga que empieza dentro de un par de meses y aportar lo que este en mi mano, intentando disfrutar lo máximo posible, a pesar de saber que voy a sufrir bastante.

Durante más de medio año he estado convencido de que con aprender la técnica del waterpolo y mejorar el manejo del balón, lanzamientos y posicionamiento en la piscina, he tenido que reconocerme a mi mismo, que la natación es casi más del 80% de lo que necesita un buen waterpolista. Si no soy un buen nadador siempre voy a ir a remolque de mis rivales y de mis compañeros. Ya no puedo ponerme más excusas y aplazar mi aprendizaje de natación.

Mi historia con la natación y las piscinas

Antes de seguir, me gustaría ponerte en antecedentes de mi experiencia en el agua, ya que lo que más me ha costado reconocer es que no sé nadar y necesito aprender, a pesar de ser adulto.

Desde que nací, mis padres me llevaron de veraneo a la residencia militar Nuestra Señora de Luján en Málaga (mi padre era militar), donde había dos piscinas de verano que seguramente nunca olvidaré, y tampoco olvidaré nunca al subteniente Caro, el suboficial encargado de enseñar a nadar a los hijos de los militares que iban allí de veraneo, de pelo canoso y con muy mala leche.

Su lema era “para aprender a nadar hay que tragar agua“, y que razón llevaba…

No guardo ningún rencor hacia él, pero a finales de los años 80, el modelo de aprendizaje de natación era el de lanzar a los niños al agua cuando estaban cagados de miedo, para que aprendieses a flotar si no querías tragar agua. Puedes imaginar la sensación de pánico y animadversión que causo al agua a muchos niños y niñas de mi quinta esa forma de aprender a nadar.

Recuerdo que cada vez que veía a mi padre hablando con Caro yo ya me ponía a temblar. Para mi ir a la piscina no era un disfrute, era un sufrimiento. No sé si llegue a odiar la natación, pero lo que sí sé es que me alejé de las piscinas durante toda mi vida, y mi único contacto con ellas era un breve chapuzón en verano, pero de nadar, nada de nada…

Apprehension

Del miedo a las piscinas al agua, agua y más agua

Ahora ya soy un hombre adulto, que por suerte ha superado sus miedos al agua, pero tengo el lastre de no saber nadar correctamente, no tener buen fondo físico y meterme de lleno en un deporte donde se necesita una buena base de natación para no ser un pato mareado dentro de la piscina.

He pasado más tiempo en la piscina estos últimos meses más de lo que pensé que lo haría en toda mi vida, y le estoy cogiendo el gustillo, pero reconozco que la mentalidad de “tú nada mucho que al final lo acabarás haciendo bien…” es un error, lo único que estoy consiguiendo así es incrementar mis errores y malos vicios.

Mi intuición me decía que me iba a tocar formarme, porque al final, si quieres ser bueno en algo puedes tomar dos caminos, el ser autodidacta o aprender de alguien con más experiencia que tú.

Durante los meses, en mis ratos libres desde casa he estado investigando y buscando la forma de aprender a nadar mejor para nadar bien y más rápido. Echando un vistazo por diferentes blogs encontré el libro de Eugenio Miralles Hernández titulado “El Manual Práctico de la Natación Máster: del entrenamiento a la competición“. Lo compré, empecé a leerlo con mucha ilusión, pero sus más de 500 páginas finalmente me disuadieron de seguir haciéndolo y lo deje aparcado en mi iPad.

Buscando un medio más multimedia, vi tutoriales en Youtube de diferentes nadadores y monitores, pero se quedaba en eso, en pequeñas píldoras que me daban ideas y consejos pero que luego no era capaz de llevar correctamente a la practica.

Aprender  de una vez por todas en serio y en condiciones

Al final me di cuenta de que esto de aprender a nadar se estaba comparando con lo que le sucede a muchas personas que quieren aprender inglés, un quiero y no puedo, intentos fallidos y al final ni has aprendido inglés y encima sientes que has perdido mucho tiempo e incluso hasta dinero.

Decidí que me iba a poner en serio con esto porque el waterpolo me esta encantando, y aunque el seleccionador español Gabriel Hernández no me va a convocar para los Juegos Olímpicos de Río 2016, si que tengo claro que me gustaría llegar a ser el mejor jugador de waterpolo que pueda llegar a ser (dentro del ámbito amateur).

Busqué en Google lugares en Madrid para aprender a nadar, si había alguna escuela o academia, y después de ver todas las opciones disponibles, finalmente decidí profundizar más en la web de los compañeros de NadandoLibre.com que me pareció bastante seria y me dio buenas sensaciones.

ADN de la fluidez nadando libre

Me puse en contacto con ellos contándoles mi situación, mi edad, falta de experiencia y el deporte que estaba practicando, para saber si podrían ayudarme. Rápidamente recibí una respuesta positiva por su parte. Me recomendaron comenzar con su curso online ADN de la Fluidez.

Acabo de acceder al curso online (por falta de tiempo por el trabajo de momento no me es posible asistir a una formación presencial de las que imparten en Madrid), estoy echando un vistazo a todo el material, que tiene muy buena pinta, y estoy deseando volver a mis piscina ahora en Septiembre para ponerlo en practica, y cómo llevo haciendo desde que empecé con el blog, voy a compartir contigo mi experiencia y cómo me va con todo esto.

Tengo mucha ilusión, mi objetivo este año es aprender a nadar bien para ser un nadador efectivo y mejorar así mi nivel de waterpolo. ¡Espero conseguirlo! Saber que hay alguien detrás leyendo y siguiendo mis avances y mis tropiezos me ayuda a seguir mejorando.

4 comentarios en “Necesito aprender a nadar mejor para jugar al waterpolo

  1. Un par de consejos!

    Cuando en los entrenamientos nades crol de waterpolo, intenta mirar un punto fijo para evitar el ladeo de la cabeza. Una vez lo afiances, te sentiras mucho mas comodo viendo el juego mientras nadas una contra.

    Un error que comete mucha gente es dejar de mover los pies. Es super importante picar fuerte de pies en el nado de waterpolo para que el cuerpo no vaya arrastrandose.

    Codos altos y brazada corta. Eso te ayudara a mantener alta la cabeza y la vision, y a controlar el balon lo mejor posible.

    Un saludo de un Enfermo del Balon Amarillo!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s