La revolución física del waterpolo 3ª Parte

Tercera revolución del waterpolo: La revolución táctica

Tras la Olimpiada de Montreal, se produce una nueva revisión del reglamento que provoca la Tercera Revolución o la Revolución Táctica.

Se instaura definitivamente el doble arbitraje. Desaparece el concepto de realización de “tres o más faltas” al jugador contrario apareciendo el de “reiteración de faltas” favoreciéndose el gran cambio.

El espectáculo está servido, pero con ello el Bloque del Este es el más beneficiado, ya que disponen de jugadores con gran condición física y técnicamente muy depurados. Anteriormente, la base del juego se establecía en la individualidad del marcaje, ya que de esa forma se podían frenar las acciones de jugadores físicamente muy fuertes y técnicamente muy depurados.

Esta situación agota las posibilidades de resolución ofensiva y es necesaria la creación de variantes en la acción de juego que beneficien las acciones ofensivas. Aparecen las defensas zonales y la revolución táctica es un hecho.

El gran cambio de defensas individuales a zonales o medio-zonales provoca la profundización en el estudio táctico-estratégico, y con él la llegada de la comentada Revolución, que induce a un profundo cambio en las acciones de juego, ya que lo físico y lo técnico no es determinante en la victoria final, al haber una equiparación de estos fundamentos en todos los equipos.

Brascó selecciona a Manuel Estiarte (con 16 años) para el Campeonato de Europa de Jonköping (1977) y es blanco de críticas, El fenómeno “Estiarte” hace su eclosión y debuta con Hungría.

En España, la Revolución Táctica se inicia con la llegada del entrenador húngaro Kalman Markovits, que es fichado por el Club Natación Barcelona. Este técnico trae muy aprendida la lección de su fracaso con la selección de Hungría en la Olimpiada de México, y transmite un concepto táctico del waterpolo con mucho dinamismo en ataque y conceptos defensivos novedosos, como son las aplicaciones estratégicas de las defensas presionaste, zonales y medio zonales en función de los sistemas utilizados por el ataque adversario.

“Lolo” Ibern es nominado seleccionador nacional (1979, sustituyendo a Brascó, y su varita psicológica es fundamental para aunar, por un lado, la experiencia táctica adquirida en estos últimos años por la herencia magyar y, por el otro, la furia latina caracterizada por la improvisación y el deseo de superación.

España es Campeona de Europa junior en Sittard (1980). En los Juegos Olímpicos de Moscú, España logra una meritoria 4ª plaza que no debe quedar empañada por el boicot olímpico, ya que tan sólo falta EE.UU. (como equipo de élite) y se le considera de una entidad inferior a España. En estos juegos, Estiarte es considerado el mejor jugador del mundo.

Los juniors de oro, ganadores del mundial de 1987 con el rey Don Juan Carlos. De izquierda a derecha: Ramon Mateu, Juan Valls, Jesus Rollan, Jose Antonio Rodriguez, Miguel Perez, Pedro Garcia, Salvador Gomez, Juan Antonio Lopez, Aureliano Diaz, Sergio Gomez, Antonio Pena, Javier Barcelo.

Los juniors de oro, ganadores del mundial de 1987 con el rey Don Juan Carlos. De izquierda a derecha: Ramon Mateu, Juan Valls, Jesus Rollan, Jose Antonio Rodriguez, Miguel Perez, Pedro Garcia, Salvador Gomez, Juan Antonio Lopez, Aureliano Diaz, Sergio Gomez, Antonio Pena, Javier Barcelo.

La FINA decide alargar los partidos de 20 a 28 minutos de juego efectivo (4 partes de 7 minutos). Con ello se inicia el trabajo científico para aunar criterios físicos, técnicos y tácticos.

Los países del Este, y en particular Yugoslavia, son los dominadores de esta década de los 80 e inicios de los 90. Italia es el único país de la corriente latina que tiene nivel de élite. España es Campeona del Mundo junior en Barcelona (1982). El Club Natación Barcelona, con Manuel Estiarte, es campeón de Europa, campeones de Liga y de la Supercopa, en este mismo año.

España logra su primera medalla en waterpolo con el equipo nacional absoluto, en una competición de alto nivel. Se clasifica en tercera posición en los Campeonatos de Europa de Roma 1983. Yugoslavia domina en Los Ángeles (1984), Madrid (Cto. del Mundo 1986) y Seúl (1988).

En la Olimpiada de Los Ángeles la suerte no está aliada con la selección nacional y se pierde una gran oportunidad de medalla. Manuel Delgado, el gran portero español de los inicios de esta década, sufre un traumatismo ocular que acaba con su trayectoria deportiva de alto rendimiento.

Estiarte ficha por el Sisley Pescara de Italia en 1985.

Manuel Ibern deja la selección, para ocupar un cargo en la Administración, Kalman Markovits se responsabiliza de llevar adelante el equipo nacional en 1985 pero, por motivos de salud, debe abandonar. Toni Esteller es nombrado seleccionador nacional (1986).

 En 1987 se instaura la primera Liga de waterpolo femenino a nivel Nacional en el que el Club Natación Molins de Rei se proclama campeón.

A partir de 1990 se constata una gran igualdad física, técnica y táctica entre todos los equipos de élite, a tenor de los resultados. Yugoslavia es quizás la escuadra más aventajada pero desgraciadamente, los hechos acaecidos en este país y su desmembración geográfica, lo fracturan e impiden que algún equipo balcánico asista a la Olimpiada de Barcelona 92. A consecuencia de ello, se produce la comentada nivelación entre equipos como Italia, Rusia, Estados Unidos, España, Hungría…

Jordi Sans y Dani Ballart cubren al boya Iván Pérez en el partido España - Cuba en los JJ.OO de Barceona 92. Miki Oca al fondo.

Jordi Sans y Dani Ballart cubren al boya cubano Iván Pérez en el partido España – Cuba en los JJ.OO de Barceona 92. Miki Oca al fondo.

Dragan Matutinovic es nombrado seleccionador nacional y España inicia una línea ascendente de resultados como fruto del buen trabajo realizado en las promociones junior anteriores.

Yugoslavia gana la final del Campeonato del Mundo de Perth a España (1991).

En Barcelona 92 se impone brillantemente Italia después de tres prórrogas angustiosas contra la anfitriona del torneo, España, en una final inolvidable [Ver el partido de la final España – Italia aquí].

1993. En los Campeonatos de Europa de Sheffield, España continua en su línea. Es 3ª, tras Italia y Hungría. Dragan Matutinovic deja la selección nacional. Su sucesor, Joan Jané mantiene el esquema base de la selección creado por el anterior seleccionador.

1994. En el Mundial de Roma, España es 2ª tras perder la final, de nuevo, con Italia.

1995. En el Campeonato de Europa de Viena, España es 5ª. El mismo resultado se obtiene en la Copa FINA. España empieza a pagar el precio de no renovar al equipo, sin haber aprovechado los frutos maduros de los anteriores equipos junior.

En Atlanta 96, España logra, de la mano de Joan Jané, el ansiado título. Se proclama Campeón Olímpico ante Croacia. [Ver el partido de la final España – Croacia aquí]

En el Campeonato del Mundo de Perth 98, España, tras una magnífica competición en la que destaca su gran disciplina defensiva, es Campeona del Mundo tras dejar atrás al equipo anfitrión, a Yugoslavia y a Hungría.

Estos títulos deben marcar el antes y el después del waterpolo español.

libro waterpolo

Fuente; Waterpolo (Técnica-Táctica-Estrategia)
Dr. Mario Lloret Riera

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